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Gorditas de Lechera suaves y esponjosas, doradas en sartén y servidas recién hechas.

Gorditas de leche condensada suavecitas y esponjosas

Unas gorditas dulces que cumplen cualquier antojo a toda hora. Una vez que las hagas verás que son tan suaves, esponjosas, ricas y sencillas así que nunca volverás a comprar unas.
Tiempo Preparación 35 minutes
Tiempo Cocción 20 minutes
Total Time 55 minutes
Porciones 12 gorditas medianas o 24 pequeñas. (Aprox. dependiendo siempre del tamaño deseado)

Ingredientes
  

  • 280 g harina de trigo
  • 40 g Maicena
  • 10 g polvo para hornear
  • 1/4 cdita sal
  • 70 g mantequilla suave
  • 120 g leche condensada
  • 1 huevo
  • 1 cdita vainilla
  • 60-80 g leche

Instrucciones
 

Mezcla los ingredientes secos.

  • En un recipiente coloca la harina, la maicena, el polvo para hornear y la sal.

Bate los ingredientes húmedos.

  • En otro recipiente mezcla la mantequilla suave con la leche condensada. Agrega el huevo y la vainilla hasta integrar.

Forma la masa.

  • Incorpora poco a poco los ingredientes secos. Añade primero 60 g de leche y mezcla suavemente.
    La masa debe quedar muy suave, lisa y manejable, pero no pegajosa. Agrega el resto de la leche solamente si la notas seca.

Deja reposar.

  • Cubre la masa y déjala reposar durante 20 minutos. Esto ayuda a que las gorditas queden más suaves y no se encojan.

Forma las gorditas.

  • Divide la masa en 12 porciones y forma bolitas. Aplástalas con las manos hasta obtener discos de aproximadamente 1.5 cm de grosor. En este punto puedes extender la masa y usar un cortador circular y cortar del tamaño que prefieras. Yo en mi caso usé un frasco para que me quedaran pequeñitas.

Cocina a fuego bajo.

  • Calienta un comal o sartén grueso a fuego bajo. Coloca las gorditas sin añadir aceite y tapa el sartén.
    Cocina durante 4–5 minutos por cada lado, volteándolas cuando estén ligeramente doradas. El fuego debe ser bajo para que se cocinen por dentro sin quemarse.

Conserva su suavidad.

  • Conforme salgan del sartén, colócalas dentro de un paño limpio o recipiente tapado. El vapor hará que queden todavía más suavecitas.

NOTAS

El secreto para que queden perfectas

No agregues demasiada harina aunque la masa se sienta ligeramente suave. Tampoco la amases demasiado: únicamente mezcla hasta que todo se integre. La maicena aporta una textura muy tierna y cocinarlas tapadas permite que crezcan y se cuezan bien por dentro.
Puedes servirlas tibias solas, con un poco de mantequilla, cajeta o una ligera capa adicional de leche condensada.