
Risotto de brócoli y manchego
Este risotto de brócoli y manchego queda cremoso, reconfortante y lleno de sabor. El brócoli le da un toque de nutrición y el queso manchego esa textura suave y deliciosa que todos aman. Perfecto para una comida rica entre semana o para acompañar con pollo, salmón o camarones.
Ingredientes
- 1 taza arroz arborio
- 3½–4 tazas caldo de pollo (bien caliente)
- 1½–2 tazas brócoli (floretes pequeños, bien picados)
- ½ cebolla pequeña finamente picada
- 1 diente de ajo
- 1 cda aceite de oliva
- 1 cda mantequilla
- 100 g queso manchego
- ¼ taza vino blanco (opcional)
- Sal y pimienta (al gusto)
Instrucciones
Prepara los ingredientes.
- Lava bien el brócoli y córtalo en pequeños trozos. Pica finamente la cebolla y el ajo y ten listo el queso manchego rallado o en finas rebanadas.
Mantén el caldo caliente.
- Coloca el caldo de pollo en una olla pequeña y mantenlo caliente a fuego bajo durante toda la preparación. Es importante agregarlo caliente para no interrumpir la cocción del arroz.
Sofríe la cebolla y el ajo.
- En un sartén amplio o cacerola, calienta el aceite de oliva junto con la mitad de la mantequilla. Agrega la cebolla y cocina a fuego medio durante 3–4 minutos, hasta que esté suave y transparente. Añade el ajo y cocina unos segundos más.
Agrega el brócoli.
- Incorpora el brócoli directamente al sartén, sin cocerlos previamente. Saltéalos durante 1–2 minutos junto con la cebolla y el ajo.
Incorpora el arroz.
- Añade el arroz arborio y mezcla durante 1–2 minutos para que los granos se impregnen bien con el sofrito y comiencen a verse ligeramente translúcidos en los bordes.
Añade el vino blanco.
- Si vas a utilizarlo, agrega el vino y cocina mientras mezclas hasta que prácticamente se haya evaporado.
Agrega el caldo poco a poco.
- Incorpora un cucharón de caldo caliente y mezcla con frecuencia. Cuando el arroz haya absorbido casi todo el líquido, añade otro cucharón. Continúa agregando el caldo de esta manera, poco a poco, durante aproximadamente 16–18 minutos, hasta que el arroz esté cremoso y ligeramente al dente.
Termina con el queso.
- Cuando el arroz esté listo y el brócoli tierno, retira la sartén del fuego. Añade el resto de la mantequilla y el queso manchego rallado. Mezcla bien hasta que el queso se derrita y el risotto quede muy cremoso.
Ajusta la consistencia.
- Si notas que el risotto está demasiado espeso, agrega un pequeño chorrito de caldo caliente y mezcla nuevamente. Debe quedar cremoso y ligeramente fluido, nunca seco.
Sirve inmediatamente.
- Prueba y ajusta la sal si hace falta, agrega pimienta negra al gusto.
NOTAS
El tamaño de los floretes de brócoli es importante: córtalos pequeños para que puedan cocinarse completamente junto con el arroz. Así no necesitas cocer el brócoli por separado y todo se prepara prácticamente en un solo sartén.
Sírvelo recién hecho, cuando todavía está bien cremoso, y acompáñalo con pollo, salmón o camarones para convertirlo en una comida completa. Yo en mi caso freí un poco de tocino para decorar y tener algunos trocitos de algo crujiente.